Nuestro búlder: Nuestros petroglifos

NUESTRO BÚLDER: NUESTROS PETROGLIFOS: “AUGA DA LAXE”

 
A partir de hoy iniciamos en nuestro búlder una “escalada” muy especial. Cada semana iremos avanzando poquito a poco, haciendo paradas en todos y cada uno de los petroglifos que allí  encontramos representados.
Sin mayores pretensiones nos ceñiremos a apuntar alguna reseña que nos lleve a contextualizar qué son las figuras que vemos cuando nos colocamos frente a esta pared.
Os recordamos que tanto la idea como la obra  decorativa de nuestro búlder se las debemos a nuestro vocal infantil Miguel Soaje. 
 
 

En la falda del Monte Galiñeiro, en la sierra que lleva el mismo nombre, en un lugar conocido como Monte Arruído, se encuentra una gran roca de 5 metros de ancho por 10 de largo orientada al naciente en donde hace miles de años se han representado diversos grabados rupestres que podrían resultar ser veintiséis armas.
En los dibujos podremos ver sobre todo una gran espada de 2,40 m. de alto junto a puñales, alabardas y hasta, para alguno lo que podrían ser, ocho carros de guerra.
Esta piedra no es el único caso de representación de armas de guerra en Galicia, las cuales podrían indicarnos la presencia de algún señor dominante de la época del Bronce y la necesidad de informar a todo aquel que allanara su territorio.
También se dice que podría ser un lugar de reunión para algún antiguo pueblo de esta sierra. No faltan los que adivinan falos en lugar de armas y que la piedra pudiera haber sido algún lugar de rituales de fertilidad.
El nombre de “Auga da Laxe” viene del canal que el agua labró durante siglos por encima de los grabados. La palabra “Laxe” siginifica “roca”, por lo tanto, aquellos que dieron nombre a esta gran piedra sagrada, le daban más importancia al elemento vital o quizás mágico, “el agua de la roca”.
Por este lugar pasaba una importante vía que unía el Val Miñor con las tierras del Val do Fragoso, en Vigo. También es lugar de paso de varios caminos que discurren en dirección hacia el Galiñeiro. En una de las cumbres del Galiñeiro aún se conservan los restos de un castro o de algún tipo de fortaleza de tiempos lejanos.