Cumbres Emblemáticas 2017

“Cumbres emblemáticas”

Nanga Parbat 8126

Su nombre, literalmente, significa “Montaña Desnuda” y se deriva del hecho de que es una montaña muy aislada y separada del resto, por lo que la zona superior con nieves perpetuas destaca notablemente en el paisaje circundante. Está situada en la cordillera del Himalaya.
A lo largo de la historia del montañismo, el ascenso al Nanga Parbat se ha cobrado numerosas víctimas, hasta el punto de que fue llamada “la montaña asesina” por la primera expedición que logró alcanzar la cumbre. 

 En la cara sur del Nanga Parbat se encuentra la pared más grande del planeta, la cara Rupal, que se eleva 4.600 metros desde su base, siendo la prominencia más alta del mundo.  Tiene dos caras más, la cara Diamir y la Rakhiot.

Los intentos de subir al Nanga Parbat empezaron muy pronto, datan de 1895 las primeras expediciones que lo intentaron sin éxito. En los años treinta, esta montaña se convirtió en el centro de interés alemán en el Himalaya, hubo intentos en los años 1932, 34, 38 y 39. Los montañeros alemanes eran incapaces de intentar el Everest, pues sólo los británicos tenían acceso al Tíbet.
El Nanga Parbat fue escalado al fin por primera vez el 3 de julio de 1953 por el austríaco Hermann Buhl quien formaba parte de un equipo germano-austríaco. Buhl fue el único alpinista de la expedición que logró coronar la cima en un ascenso dramático que le llevó a convertirse en el primer montañero en hacer una primera ascensión de un ochomil en solitario y sin ayuda de oxígeno.
El segundo ascenso al Nanga Parbat fue a través de la cara Diamir, en 1962, por los alemanes Toni Kinshofer, S. Löw y A. Mannhardt. La ruta es hoy la “vía normal” a la montaña.
En 1970 los hermanos Günther y Reinhold Messner alcanzaron la cumbre a través de una ruta directa en la difícil y enorme cara Rupal. Fue el tercer ascenso a la montaña. Su descenso fue épico: fueron incapaces de descender por el mismo lugar por el que habían subido y, en lugar de ello, hicieron la primera travesía de la montaña, bajando por la cara Diamir.
En 1984, la francesa Lilliane Barrard se convirtió en la primera mujer que subió el Nanga Parbat, junto con su marido.
En los años 90 comenzaron los intentos por la escalada ligera y en estilo alpino, pero no fue hasta  septiembre de 2005, cuando Vince Anderson y Steve House hicieron un ascenso extremadamente ligero y en estilo alpino, en el cual invirtieron 8 días, por una vía nueva y directa a la cima, lo que les otorgó grandes alabanzas en la comunidad montañera y el Piolet d’Or ese mismo año.
Debido al casi constante mal tiempo en el invierno, hasta el año 2016 fue, junto al K2, la única montaña que no había sido escalada en temporada invernal. El 26 de febrero de 2016 llegan a la cima, por primera vez en invierno, el himalayista español Alex Txikon y sus compañeros, el italiano Simone Moro y el pakistaní Ali ‘Sadpara’​ después de una dura lucha final en unos corredores cimeros especialmente helados y expuestos, con temperaturas que han alcanzado los -50 ℃.